viernes, 3 de julio de 2009

El ciclo que me alimenta

Y es que han pasado ya casi tres años desde aquel octubre que Ana se vino a vivir conmigo.
62-58-56-54-52-51-49-48-44.4-42-41-40(...inconsciencia...) 48-(...) 57-64-62-59...¿quizás cíclica?
Desde entonces,muchas mañanas compartimos un suculento ayuno. Su manera de darme los buenos días es tapandome espejos hasta la barriga,y a veces,tarda tanto en descubrirlos que me hace llorar.Luego siento hambre,vacío,¿vacío de qúe? Nuria siempre me lo pregunta. Le contesto con un "no sé" y sonrío. Pero tengo la respuesta deseando salir de  lo más profundo del estómago,para correr por la boca cargada de frustración y emociones retenidas.
Cuando Ana se mudó trajo consigo a su madre,Incertidumbre,que es la presidenta de la comunidad del edificio de mi cabeza.Pero desde el día que llegaron,las ventanitas que hay que ir abriendo para superar miedos y fijarse objetivos empezaron a  fallar y a  veces se quedan a media asta;además las puertas que hay que cerrar cuando debes llamar a otras se atrancaron hace ya tiempo. 
Incertidumbre me hace preguntas constantemente:"¿qúe va a ser de tu vida?,¿tienes  amigos?,¿no crees que eres todo apariencia?,¿alguna vez has sido valiente?,¿no crees que te asusta demasiado salir de la falda de mamá?"igual que a Nuria,nunca sé qué contestarle.
A veces creo que esas son cosas que una se tiene que guardar y que hay que rumiar en silencio...
Ahora es cuando me acuerdo de aquel trato de abril y pienso qe mi problema no es qe haya vuelto sino qe nunca se ha ido porqe yo no he decidido pararlo,Incertidumbre nunca se calla.
Podría decirse qe no me han dejado terminar la función,que aunque algunos pensaban qe era bajo tierra yo no creo que llegase a tanto...
Ellos me "curaron",yo no. Por mi misma no he hecho nada. Y otro gallo cantaría si yo llevase las riendas de mi vida,empezando por reubicar puertas y ventanas de mi edificio.

1 comentario: